Rosácea

rosácea en Panamá

DERMATOLOGÍA INTEGRATIVA Y FUNCIONAL • DRA. SULEM CEDEÑO Rosácea en Panamá: deja de controlar el enrojecimiento y empieza a entender por qué aparece La rosácea en Panamá afecta a miles de personas que conviven con brotes frecuentes sin saber qué los desencadena. En Dr. Su Dermatology investigamos las causas sistémicas detrás de cada brote. Agenda tu Evaluación «Identificar las causas de tu rosácea es el primer paso para recuperar el control de tu piel.» Resumen rápido de la Rosácea Dato Información ¿Qué es? Enfermedad inflamatoria crónica que causa enrojecimiento facial persistente y vasos visibles ¿Es contagiosa? No ¿Es crónica? Sí — requiere manejo continuo ¿Tiene tratamiento efectivo? Sí, con manejo adecuado ¿Afecta solo la piel? Principalmente el rostro; en algunos casos también los ojos (rosácea ocular) ¿Requiere dermatólogo? Sí — diagnóstico clínico especializado ¿La trata la Dra. Sulem? Sí — enfoque integrativo funcional ¿ Qué es la rosácea ? La rosácea en Panamá es una de las condiciones dermatológicas crónicas más frecuentes y, al mismo tiempo, más mal diagnosticadas. Clínicamente, se define como una dermatosis inflamatoria crónica de etiología multifactorial que afecta principalmente la unidad folicular y vascular de la piel centrofacial: frente, nariz, mejillas y mentón. Su presentación característica incluye eritema centrofacial persistente, telangiectasias — dilatación visible de pequeños vasos sanguíneos superficiales — y episodios de flushing o rubor transitorio desencadenado por factores ambientales, emocionales o dietéticos. A diferencia del acné, la rosácea no cursa con comedones: esta distinción clínica es fundamental para el diagnóstico correcto y evita años de tratamiento inadecuado. La piel con rosácea presenta además una disfunción de barrera cutánea característica: la capa córnea pierde su capacidad de retención de agua y de protección frente a agentes externos. El resultado es una piel reactiva, sensible e irritable — que responde con ardor, enrojecimiento o escozor ante productos que cualquier otra persona toleraría sin problema. Esta disfunción no es superficial: tiene mecanismos inflamatorios profundos que requieren un abordaje sistémico. 5 Señales y síntomas: cómo identificar la rosácea en Panamá Reconocer los rosácea síntomas de forma temprana es determinante para evitar la progresión hacia formas más severas. Las manifestaciones más frecuentes incluyen: Señal 1 — Enrojecimiento que no se va No es solo «ponerse rojo» cuando hace calor. Es un enrojecimiento centrofacial que persiste horas o días, que aparece sin razón aparente y que muchos pacientes describen como una sensación de calor constante en las mejillas, incluso en reposo. Señal 2 — Vasos visibles bajo la piel Pequeñas líneas rojizas o violáceas —telangiectasias— se hacen visibles en nariz y mejillas. No son «venitas rotas» sin importancia: reflejan una fragilidad vascular real que empeora si no se interviene a tiempo. Señal 3 — Ardor, picazón o sensación de piel tirante Muchos pacientes describen que su piel «arde» al aplicar cualquier producto, incluso agua. Esta sensibilidad extrema es consecuencia directa de la disfunción de barrera cutánea característica de la rosácea. Señal 4 — Brotes con granos que no son acné Aparecen pápulas y pústulas rojas, sin los comedones típicos del acné. Es común que estos pacientes hayan sido tratados por años como si tuvieran acné convencional, sin resultados. Señal 5 — Sensibilidad extrema a ciertos desencadenantes La piel con rosácea reacciona a estímulos normales. En Panamá, el calor, la humedad, el sol, comidas picantes, café o cosméticos con alcohol detonan brotes con ardor y rubor inmediato. No es solo «ponerse rojo» cuando hace calor. Es un enrojecimiento centrofacial que persiste horas o días, que aparece sin razón aparente y que muchos pacientes describen como una sensación de calor constante en las mejillas, incluso en reposo. Pequeñas líneas rojizas o violáceas —telangiectasias— se hacen visibles en nariz y mejillas. No son «venitas rotas» sin importancia: reflejan una fragilidad vascular real que empeora si no se interviene a tiempo. Muchos pacientes describen que su piel «arde» al aplicar cualquier producto, incluso agua. Esta sensibilidad extrema es consecuencia directa de la disfunción de barrera cutánea característica de la rosácea. Aparecen pápulas y pústulas rojas, sin los comedones típicos del acné. Es común que estos pacientes hayan sido tratados por años como si tuvieran acné convencional, sin resultados. La piel con rosácea reacciona a estímulos normales. En Panamá, el calor, la humedad, el sol, comidas picantes, café o cosméticos con alcohol detonan brotes con ardor y rubor inmediato. Tipos y variantes de la rosácea según su presentación clínica Clasificar correctamente el subtipo de rosácea es determinante para el protocolo de tratamiento: cada variante responde a mecanismos distintos y requiere un enfoque terapéutico diferenciado. Confundir el subtipo —tratar una rosácea vascular como si fuera inflamatoria pura, por ejemplo— explica gran parte de los tratamientos previos que no funcionaron. A continuación, las variantes reconocidas: Eritemato-telangiectásica  Predomina el componente vascular: enrojecimiento persistente y telangiectasias visibles. El tratamiento se enfoca en estabilizar la reactividad vascular más que en controlar brotes inflamatorios. Papulopustular Predomina la inflamación activa con pápulas y pústulas. Aquí el eje intestino-piel y la microbiota cutánea (incluyendo Demodex folliculorum) tienen mayor peso terapéutico. Fimatosa Engrosamiento progresivo de la piel, típicamente en la nariz (rinofima), por hiperplasia de glándulas sebáceas. Requiere intervención temprana para evitar cambios estructurales permanentes. Ocular Afecta párpados y ojos con sequedad, irritación y sensación de cuerpo extraño. Frecuentemente subdiagnosticada porque el paciente no la asocia con su rosácea facial.  Predomina el componente vascular: enrojecimiento persistente y telangiectasias visibles. El tratamiento se enfoca en estabilizar la reactividad vascular más que en controlar brotes inflamatorios. Predomina la inflamación activa con pápulas y pústulas. Aquí el eje intestino-piel y la microbiota cutánea (incluyendo Demodex folliculorum) tienen mayor peso terapéutico. Engrosamiento progresivo de la piel, típicamente en la nariz (rinofima), por hiperplasia de glándulas sebáceas. Requiere intervención temprana para evitar cambios estructurales permanentes. Afecta párpados y ojos con sequedad, irritación y sensación de cuerpo extraño. Frecuentemente subdiagnosticada porque el paciente no la asocia con su rosácea facial. Muchos pacientes presentan características de más de un subtipo simultáneamente. Por eso, el diagnóstico exige una evaluación clínica completa — no solo el tratamiento del síntoma más visible en

Acné

Dermatóloga evaluando acné en la cara de paciente en Panamá

DERMATOLOGÍA INTEGRATIVA Y FUNCIONAL • DRA. SULEM CEDEÑO Acné en Panamá: cuando tratar la superficie no es suficiente Has probado cremas, jabones, quizás antibióticos. El acné mejora y vuelve. No es tu culpa ni falta de higiene: es una señal de que algo más profundo no está en equilibrio. En la Clínica Dr. Su tratamos el acné en Panamá investigando la causa real, no solo el grano visible. Agenda tu Evaluación «Más allá de la superficie: descubrimos la causa raíz de tu acné para lograr resultados duraderos.» Resumen rápido del Acné Dato Información ¿Qué es? Enfermedad inflamatoria crónica de la unidad pilosebácea ¿Es contagiosa? No ¿Es crónica? Sí — tiende a recurrir y requiere manejo continuo ¿Tiene tratamiento efectivo? Sí, con abordaje adecuado y personalizado ¿Afecta solo la piel? No — se relaciona con hormonas, intestino e inflamación sistémica ¿Afecta solo a adolescentes? No — el acné adulto es cada vez más frecuente ¿Requiere dermatólogo? Sí — diagnóstico clínico especializado ¿La trata la Dra. Sulem? Sí — enfoque integrativo funcional ¿Qué es el acné ? El acné en Panamá es una de las consultas dermatológicas más frecuentes, y también una de las más malentendidas. No se trata simplemente de «granos» ni de un problema de limpieza: el acné es una enfermedad inflamatoria crónica de la unidad pilosebácea, la estructura de la piel formada por el folículo piloso y la glándula sebácea que lo acompaña. Cuando esa unidad se altera, se desencadena una cascada que termina siendo visible en la superficie, pero que comienza mucho más adentro. El proceso involucra cuatro mecanismos que actúan en conjunto. Primero, un aumento en la producción de sebo, con frecuencia estimulado por factores hormonales. Segundo, una alteración en la queratinización del folículo: las células que recubren el poro no se desprenden con normalidad y lo obstruyen, formando el comedón. Tercero, la proliferación de la bacteria Cutibacterium acnes, que encuentra en ese ambiente cerrado y rico en sebo el medio ideal para multiplicarse. Y cuarto, la inflamación, que es la respuesta del sistema inmune ante todo lo anterior y la responsable de las lesiones rojas, dolorosas y profundas. Entender el acné como una condición inflamatoria —y no como un defecto estético o de higiene— es el primer paso para tratarlo de verdad. Esto explica por qué el acné en la cara, la espalda o el pecho puede persistir a pesar de lavados frecuentes, y por qué las soluciones superficiales rara vez ofrecen resultados duraderos. La comprensión de los síntomas y tratamiento del acné empieza por reconocer que la piel está manifestando algo, no fallando. Señales que identifican el Acné en Panamá — síntomas y causas visibles Señal 1 — Comedones abiertos y cerrados (los primeros avisos) Los puntos negros (comedones abiertos) y los puntos blancos (comedones cerrados) son el estadio inicial. No duelen, pero indican que el folículo ya está obstruido por sebo y células muertas. Muchas personas los normalizan durante años, sin saber que son el terreno donde se desarrollará la inflamación posterior. Señal 2 — Pápulas y pústulas inflamadas Aquí aparece lo que la mayoría reconoce como «acné»: lesiones rojas, elevadas y sensibles (pápulas) que pueden evolucionar a pústulas con contenido purulento. Son signo de que la inflamación ya está activa. Reventarlas empeora el cuadro y aumenta el riesgo de marcas. Señal 3 — Nódulos y quistes profundos (acné severo) Cuando la inflamación es profunda, aparecen nódulos duros y dolorosos o quistes bajo la piel. Este tipo de acné en la cara es el que más marca física y emocionalmente, y el que con mayor urgencia requiere evaluación dermatológica: es el que deja cicatrices permanentes si no se trata a tiempo. Señal 4 — Hiperpigmentación y cicatrices Tras la inflamación, la piel puede quedar con manchas oscuras (hiperpigmentación postinflamatoria) o con cicatrices atróficas —esas hendiduras que alteran la textura—. Comprender los síntomas y tratamiento del acné a tiempo es lo que marca la diferencia entre una piel que se recupera y una que queda marcada. Señal 5 — El impacto emocional que nadie mide El acné afecta más que la piel. Muchas personas evitan fotos, reuniones o simplemente dejan de mirarse al espejo. Esa carga emocional es real y legítima, y forma parte del cuadro clínico que merece atención, no minimización. Los puntos negros (comedones abiertos) y los puntos blancos (comedones cerrados) son el estadio inicial. No duelen, pero indican que el folículo ya está obstruido por sebo y células muertas. Muchas personas los normalizan durante años, sin saber que son el terreno donde se desarrollará la inflamación posterior. Aquí aparece lo que la mayoría reconoce como «acné»: lesiones rojas, elevadas y sensibles (pápulas) que pueden evolucionar a pústulas con contenido purulento. Son signo de que la inflamación ya está activa. Reventarlas empeora el cuadro y aumenta el riesgo de marcas. Cuando la inflamación es profunda, aparecen nódulos duros y dolorosos o quistes bajo la piel. Este tipo de acné en la cara es el que más marca física y emocionalmente, y el que con mayor urgencia requiere evaluación dermatológica: es el que deja cicatrices permanentes si no se trata a tiempo. Tras la inflamación, la piel puede quedar con manchas oscuras (hiperpigmentación postinflamatoria) o con cicatrices atróficas —esas hendiduras que alteran la textura—. Comprender los síntomas y tratamiento del acné a tiempo es lo que marca la diferencia entre una piel que se recupera y una que queda marcada. El acné afecta más que la piel. Muchas personas evitan fotos, reuniones o simplemente dejan de mirarse al espejo. Esa carga emocional es real y legítima, y forma parte del cuadro clínico que merece atención, no minimización. Tipos y variantes del acné según severidad y origen No todo el acné es igual, y esa es precisamente la razón por la que un mismo tratamiento no funciona para todos. Clasificar correctamente el tipo de acné no es un tecnicismo: es lo que determina si el protocolo será tópico, sistémico, hormonal o integrativo. Estas son las variantes que evaluamos en consulta. Acné comedogénico Predominan los

Dermatitis Seborreica

DERMATOLOGÍA INTEGRATIVA Y FUNCIONAL • DRA. SULEM CEDEÑO Dermatitis Seborreica en Panamá: lo que parece caspa podría ser mucho más La dermatitis seborreica en Panamá es más frecuente de lo que se cree y una de las condiciones que más se trata de forma incompleta. En Dr. Su Dermatology investigamos la causa real detrás de cada brote. Agenda tu Evaluación «Identificar las causas de tu dermatitis seborreica es el primer paso para recuperar el control de tu piel.» ¿Qué es la dermatitis seborreica? La dermatitis seborreica en Panamá es una de las condiciones dermatológicas más prevalentes y, paradójicamente, una de las más subdiagnosticadas. No se origina en falta de higiene ni en piel sensible al clima. Es una dermatosis inflamatoria crónica y recurrente que afecta preferentemente las zonas ricas en glándulas sebáceas: el cuero cabelludo, la cara —especialmente los pliegues nasolabiales, las cejas y el área perinasal—, la región retroauricular, el área preesternal y, en algunos casos, los pliegues corporales. Su mecanismo central involucra la proliferación descontrolada de Malassezia globosa y Malassezia restricta, levaduras lipofílicas que forman parte del microbioma cutáneo normal pero que, bajo condiciones de desequilibrio inmunológico o sebáceo, producen ácidos grasos irritantes que desencadenan una cascada inflamatoria mediada por citocinas proinflamatorias. El resultado visible: escamas, eritema, prurito y una barrera cutánea comprometida que se vuelve progresivamente más susceptible a nuevos brotes. Lo que muchos pacientes no saben es que la dermatitis seborreica no es simplemente una condición de la superficie. Es la expresión cutánea de un desequilibrio que puede tener múltiples orígenes sistémicos — y ese es exactamente el punto de partida del enfoque de la Dra. Sulem Cedeño. 5 señales que identifican la dermatitis seborreica en Panamá Muchas personas llegan a la consulta habiendo tratado durante meses lo que creían que era caspa severa, piel grasa o eccema de causa desconocida. La dermatitis seborreica tiene un patrón reconocible cuando se sabe qué observar: Señal 1 — Escamas con localización específica Escamas blancas o amarillentas adheridas al cuero cabelludo, las cejas, los bordes del cuero cabelludo o la zona T de la cara. A diferencia de la piel seca común, las escamas de la dermatitis seborreica tienden a ser grasosas y a reaparecer rápidamente después de lavarlas. Señal 2 — Eritema en zonas sebáceas Enrojecimiento visible en los pliegues nasolabiales, alrededor de la nariz, detrás de las orejas o en el área del mentón. En personas con fototipos más oscuros, este eritema puede presentarse como manchas más pigmentadas que alteran la uniformidad del tono. Señal 3 — Picazón persistente y cíclica Prurito que empeora con el estrés, el calor, el sudor o los cambios hormonales. No es constante: aparece en brotes y desaparece parcialmente entre episodios, lo que lleva a muchas personas a postergar la consulta. Señal 4 — Piel mixta contradictoria Sensación de piel grasa en las zonas afectadas y seca o tirante en otras. Esta combinación es característica y frecuentemente confunde tanto al paciente como al tratamiento autoprescrito. Señal 5 — Brotes cíclicos sin causa aparente Los episodios mejoran y regresan sin que el paciente identifique un desencadenante claro. Esta recurrencia es uno de los rasgos definitorios de la dermatitis seborreica en Panamá y la principal razón por la que el tratamiento superficial no resuelve el problema de fondo. Escamas blancas o amarillentas adheridas al cuero cabelludo, las cejas, los bordes del cuero cabelludo o la zona T de la cara. A diferencia de la piel seca común, las escamas de la dermatitis seborreica tienden a ser grasosas y a reaparecer rápidamente después de lavarlas. Enrojecimiento visible en los pliegues nasolabiales, alrededor de la nariz, detrás de las orejas o en el área del mentón. En personas con fototipos más oscuros, este eritema puede presentarse como manchas más pigmentadas que alteran la uniformidad del tono. Prurito que empeora con el estrés, el calor, el sudor o los cambios hormonales. No es constante: aparece en brotes y desaparece parcialmente entre episodios, lo que lleva a muchas personas a postergar la consulta. Sensación de piel grasa en las zonas afectadas y seca o tirante en otras. Esta combinación es característica y frecuentemente confunde tanto al paciente como al tratamiento autoprescrito. Los episodios mejoran y regresan sin que el paciente identifique un desencadenante claro. Esta recurrencia es uno de los rasgos definitorios de la dermatitis seborreica en Panamá y la principal razón por la que el tratamiento superficial no resuelve el problema de fondo. En hombres, la condición puede manifestarse con mayor frecuencia en la barba, el pecho o el área interescapular. El clima cálido y húmedo de Panamá puede favorecer la proliferación de Malassezia, especialmente durante épocas de mayor calor o en personas que alternan ambientes muy fríos con aire acondicionado intenso. Tipos y variantes clínicas: Por qué el subtipo determina el tratamiento La dermatitis seborreica no tiene una presentación única. Reconocer la variante es el primer paso para diseñar un protocolo efectivo: Dermatitis seborreica del cuero cabelludoLa forma más común. Va desde la pitiriasis capitis —caspa leve con escamas finas— hasta formas inflamatorias severas con placas eritematosas, prurito intenso y pérdida de cabello secundaria por el rascado crónico. Dermatitis seborreica facialAfecta principalmente la zona T, los pliegues nasolabiales, las cejas y los párpados (blefaritis seborreica). Es frecuentemente confundida con rosácea o dermatitis atópica, lo que genera tratamientos inadecuados durante meses. Dermatitis seborreica del troncoPresente en el área preesternal e interescapular. Las lesiones son placas con escamas finas y eritema leve, más frecuentes en hombres y en personas con mayor actividad sebácea. Dermatitis seborreica del lactanteTambién conocida como costra láctea, es una forma benigna y autolimitada que aparece en los primeros meses de vida. Su mecanismo y su abordaje son distintos a la forma adulta y no requieren el mismo protocolo terapéutico. Causas y conexiones sistémicas: El enfoque integrativo de la Dra. Sulem Este es el punto donde el abordaje en Dr. Su Dermatology difiere del tratamiento convencional. La dermatitis seborreica no ocurre en el vacío: es la expresión cutánea de desequilibrios que pueden rastrearse en

Psoriasis

psoriasis en Panamá

DERMATOLOGÍA INTEGRATIVA Y FUNCIONAL • DRA. SULEM CEDEÑO Psoriasis en Panamá: síntomas, causas y tratamiento integrativo La psoriasis no es solo piel: es un proceso inflamatorio de todo el cuerpo. En Dr. Su Dermatology abordamos la psoriasis, síntomas y causas incluidas, desde la raíz inmunológica y sistémica — para que el control sea real, no un ciclo de recaídas. Agenda tu Evaluación «Identificar las causas de tu psoriasis es el primer paso para recuperar el control de tu piel.» Resumen rápido de la psoriasis Dato Información ¿Qué es? Enfermedad inflamatoria crónica de base inmunológica que acelera el recambio de la piel ¿Es contagiosa? No — no se transmite por contacto en ninguna circunstancia ¿Es crónica? Sí — requiere manejo continuo, pero puede alcanzar remisiones prolongadas ¿Tiene tratamiento efectivo? Sí, con manejo adecuado y personalizado ¿Afecta solo la piel? No — puede comprometer articulaciones, uñas y salud metabólica ¿Requiere dermatólogo? Sí — diagnóstico clínico especializado ¿La trata la Dra. Sulem? Sí — enfoque integrativo funcional ¿· Qué es la psoriasis ? La psoriasis en Panamá afecta a miles de personas que conviven con placas rojas, descamación persistente y la frustración de tratamientos que alivian por semanas y luego dejan de funcionar. Clínicamente, la psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica de base inmunológica en la que los queratinocitos —las células que forman la capa externa de la piel— se reproducen hasta diez veces más rápido de lo normal. En una piel sana, ese ciclo de renovación toma alrededor de 28 días; en la psoriasis se comprime a apenas 3 o 4. El resultado es una acumulación de células que no alcanzan a madurar ni desprenderse correctamente, formando las características placas eritematosas descamativas: lesiones engrosadas, enrojecidas y cubiertas de escamas plateadas.  Pero lo más importante que debes entender es esto: la placa que ves en el codo, la rodilla o el cuero cabelludo es solo la manifestación visible de un proceso inflamatorio sistémico. Detrás de cada lesión hay una activación sostenida del sistema inmune —mediada por señales como el TNF-alfa y la interleucina 17— que no se limita a la piel. Por eso la psoriasis se asocia con inflamación articular, alteraciones metabólicas y mayor riesgo cardiovascular. Y por eso, en Dr. Su Dermatology, tratar la psoriasis en Panamá significa mucho más que aplicar una crema: significa investigar qué está manteniendo encendida esa inflamación en tu cuerpo. Señales que identifican la psoriasis en Panamá — síntomas y causas visibles Señal 1 — Placas rojas con escamas plateadas que no ceden Lo primero que la mayoría nota son parches engrosados, bien delimitados, de color rojo intenso cubiertos por una descamación blanquecina o plateada. Aparecen con más frecuencia en codos, rodillas, zona lumbar y cuero cabelludo. A diferencia de una resequedad común, no mejoran con cremas hidratantes de farmacia: la piel vuelve a acumularse porque el problema no es la superficie, sino la velocidad a la que tus queratinocitos se están reproduciendo. Señal 2 — Picazón, ardor o sensación de piel tirante No toda psoriasis pica, pero cuando lo hace, el rascado empeora las lesiones. Este es el fenómeno de Koebner: la piel con psoriasis responde al trauma —rascado, roce, heridas, incluso quemaduras solares— generando nuevas placas justo donde ocurrió la lesión. Si notas que las zonas que rascas o golpeas desarrollan parches nuevos, tu piel te está dando una pista diagnóstica muy concreta. Señal 3 — Cambios en las uñas que parecen hongos pero no lo son Pequeños hoyuelos como pinchazos de alfiler (pitting), engrosamiento, manchas amarillentas o despegamiento de la uña. Muchos pacientes pasan meses tratando una supuesta onicomicosis sin respuesta, cuando en realidad es psoriasis ungueal — y su presencia importa, porque se asocia con mayor riesgo de compromiso articular. Señal 4 — Descamación persistente del cuero cabelludo Escamas gruesas y adheridas que se confunden con caspa severa o dermatitis seborreica, a veces extendiéndose más allá de la línea del cabello hacia la frente, la nuca o detrás de las orejas. En el clima húmedo y caluroso de Panamá, el sudor puede intensificar la picazón y hacer que el cuadro se confunda aún más. Señal 5 — Dolor o rigidez articular matutina Hasta 3 de cada 10 personas con psoriasis desarrollan inflamación articular. Si además de las lesiones en piel notas rigidez al despertar, dolor en dedos, talones o zona lumbar, es una señal de alarma que requiere evaluación dermatológica prioritaria: detectar la artropatía psoriásica a tiempo cambia el pronóstico de tus articulaciones. Lo primero que la mayoría nota son parches engrosados, bien delimitados, de color rojo intenso cubiertos por una descamación blanquecina o plateada. Aparecen con más frecuencia en codos, rodillas, zona lumbar y cuero cabelludo. A diferencia de una resequedad común, no mejoran con cremas hidratantes de farmacia: la piel vuelve a acumularse porque el problema no es la superficie, sino la velocidad a la que tus queratinocitos se están reproduciendo. No toda psoriasis pica, pero cuando lo hace, el rascado empeora las lesiones. Este es el fenómeno de Koebner: la piel con psoriasis responde al trauma —rascado, roce, heridas, incluso quemaduras solares— generando nuevas placas justo donde ocurrió la lesión. Si notas que las zonas que rascas o golpeas desarrollan parches nuevos, tu piel te está dando una pista diagnóstica muy concreta. Pequeños hoyuelos como pinchazos de alfiler (pitting), engrosamiento, manchas amarillentas o despegamiento de la uña. Muchos pacientes pasan meses tratando una supuesta onicomicosis sin respuesta, cuando en realidad es psoriasis ungueal — y su presencia importa, porque se asocia con mayor riesgo de compromiso articular. Escamas gruesas y adheridas que se confunden con caspa severa o dermatitis seborreica, a veces extendiéndose más allá de la línea del cabello hacia la frente, la nuca o detrás de las orejas. En el clima húmedo y caluroso de Panamá, el sudor puede intensificar la picazón y hacer que el cuadro se confunda aún más. Hasta 3 de cada 10 personas con psoriasis desarrollan inflamación articular. Si además de las lesiones en piel notas rigidez al despertar, dolor en dedos, talones